viernes, 18 de mayo de 2012

Contra viento y marea


Para que yo me llame Ángel González,
para que mi ser pese sobre el suelo,
fue necesario un ancho espacio
y un largo tiempo:
hombres de todo el mar y toda tierra,
fértiles vientres de mujer,
y cuerpos y más cuerpos,
fundiéndose incesantes en otro cuerpo nuevo.
Solsticios y equinoccios alumbraron
con su cambiante luz, su vario cielo,
el viaje milenario de mi carne
trepando por los siglos y los huesos.
De su pasaje lento y doloroso
de su huida hasta el fin,
sobreviviendo naufragios,
aferrándose al último suspiro de los muertos,
yo no soy más que el resultado,
el fruto, lo que queda, podrido, entre los restos;
esto que veis aquí, tan sólo esto:
un escombro tenaz, que se resiste a su ruina,
que lucha contra el viento,
que avanza por caminos que no llevan a ningún sitio.
El éxito de todos los fracasos.
La enloquecida fuerza del desaliento...

Ángel González (1956)

3 comentarios:

vuhelp.net dijo...

So nice blogger i like this blogger

sebastian restrepo dijo...

HOLA ES BIEN BONITO PERO EL FONDO NO DEJA LEER FACILMENTE

Mirna Gonzalez dijo...

Me gusta lo que escribes o lo que posteas, a mi en lo personal me encanta escribir en blogs, soy aventurero de corazón, tal vez un día podamos compartir blogs u opiniones.

Saludos.

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